junio 15 - 06 - 26
La preventa inmobiliaria en Lima Metropolitana se ha convertido en la principal modalidad de compra de vivienda. Durante el primer trimestre de 2026, más del 80% de compradores eligió adquirir departamentos antes de su entrega, ya sea en etapa de planos o en construcción, una tendencia que confirma el dinamismo del mercado inmobiliario limeño.
De acuerdo con cifras de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú, Codip, entre enero y marzo de 2026 se comercializaron cerca de 8.000 viviendas, lo que representa un crecimiento de 25% frente al mismo periodo de 2025. Este resultado evidencia una demanda activa por proyectos inmobiliarios que ofrecen mejores condiciones de compra desde etapas tempranas.
El comportamiento del comprador inmobiliario muestra una clara preferencia por anticipar su decisión. El 47% de las operaciones correspondió a viviendas en construcción, mientras que el 34% se realizó sobre proyectos en planos. En contraste, solo el 19% de compradores optó por departamentos listos para entrega inmediata.
Esta tendencia responde a varios factores. Entre ellos destacan la posibilidad de acceder a precios más competitivos, facilidades de financiamiento y una mayor capacidad de elección dentro del proyecto, especialmente en términos de ubicación, distribución y características del departamento.
Para Olenka Araujo, gerente comercial y de marketing de Alerces Inmobiliaria, el comprador actual actúa de forma más informada y estratégica. “El comprador de hoy investiga, compara y toma decisiones con más criterio. Elige la preventa porque entiende que es el momento en que obtiene la mejor ecuación entre precio, ubicación y calidad de vida a futuro. No es impulsivo, es estratégico”, sostiene.
Departamentos funcionales impulsan la demanda inmobiliaria
Las preferencias de compra también están redefiniendo el tipo de vivienda que se desarrolla en Lima. Cerca del 50% de las ventas se concentró en departamentos de entre 40 y 60 metros cuadrados, mientras que las unidades de 2 y 3 dormitorios representaron casi el 78% de las operaciones.
El comprador busca hoy departamentos funcionales, bien distribuidos y alineados con nuevas formas de vivir, trabajar y compartir. Por ello, los proyectos inmobiliarios vienen incorporando áreas comunes como zonas de coworking, espacios de descanso, terrazas, salas sociales y ambientes diseñados para complementar la vida dentro del edificio.
“Ya no se trata solo de cuántos metros tiene el departamento. Lo que el comprador valora es cómo ese espacio se integra con su estilo de vida: si puede trabajar en el edificio, si tiene dónde descansar, si está cerca de todo lo que necesita en su día a día”, señala Araujo.
Lima Moderna lidera la venta de viviendas
En términos geográficos, Lima Moderna continúa concentrando gran parte de la oferta y la demanda inmobiliaria. Distritos con buena conectividad, acceso a servicios, cercanía a zonas financieras y equipamiento urbano siguen siendo los más valorados por quienes buscan comprar un departamento en Lima.
Sin embargo, Codip también identifica un creciente interés por distritos periféricos, que empiezan a consolidarse como nuevas alternativas para el desarrollo de proyectos inmobiliarios. Esta expansión amplía el mapa de oportunidades para compradores e inversionistas.
En este escenario, las inmobiliarias con proyectos bien ubicados y propuestas alineadas a las necesidades actuales tienen mayores oportunidades de impulsar ventas en preventa. La confianza del comprador resulta clave, especialmente cuando la adquisición se realiza antes de la entrega del inmueble.
“Cuando alguien compra en preventa está haciendo una apuesta por el futuro, y nosotros entendemos que esa confianza se gana proyecto a proyecto, con consistencia y con propuestas que realmente respondan a lo que la gente necesita hoy”, concluye la ejecutiva de Alerces Inmobiliaria.
Preventa inmobiliaria: una tendencia que seguirá creciendo
El crecimiento de la preventa inmobiliaria confirma que el comprador limeño evalúa cada vez más factores antes de invertir en una vivienda. Precio, ubicación, financiamiento, conectividad, distribución y estilo de vida se han convertido en criterios decisivos.
La tendencia muestra un mercado inmobiliario más dinámico, donde comprar un departamento en planos o en construcción permite acceder a mejores oportunidades y asegurar condiciones favorables antes de que los proyectos estén terminados.
Para las empresas inmobiliarias, este escenario representa una oportunidad para fortalecer la confianza, comunicar mejor el valor de sus proyectos y responder a una demanda que busca viviendas funcionales, bien ubicadas y adaptadas a las nuevas necesidades urbanas.